"Y como en respuesta se elevó en la lejanía otra nota. Cuernos, cuernos, cuernos. Los ecos resonaban débiles en los flancos sombríos del Mindolluin. Grandes cuernos del Norte, soplados con una fuerza salvaje. Al fin Rohan había llegado"
El retorno del Rey
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jueves, 9 de julio de 2009

'El nombre del viento', una historia fantástica alejada de los tópicos del género


Los amantes de la literatura fantástica probablemente ya hayan oído hablar del joven autor Patrick Rothfuss (Madison, Wisconsin, 1973), un hombre que tuvo "la buena suerte" de nacer en una época que invitaba a la lectura, quizás porque no existían ni internet ni la televisión por cable y los inviernos los podía dedicar a sumergirse en la literatura. Lector de clásicos de todas las épocas y nacionalidades y amante de los maestros de la fantasía medieval como Tolkien o C.S. Lewis, Rothfuss vio cómo su primera novela, El nombre del viento, a la que había dedicado más de siete años de trabajo, era rechazada por numerosas editoriales. 'Escondido' en su Wisconsin natal, Rothfuss esperó la oportunidad que el destino le reservaba -algo parecido le ocurrió a la mismísima Rowling hace ya años- en forma de éxito mundial. La novela, primera entrega de una trilogía que se llamará Crónica del asesino de reyes, ha triunfado en Estados Unidos y en numerosos países de Europa. En España la ha publicado recientemente Plaza & Janés, y cuenta incluso con una página web (www.elnombredelviento.com). Esta es la historia de un libro que en poco tiempo podría convertirse en un clásico.



Músico, mendigo, ladrón, mago, asesino y héroe. Kvothe es todo eso y más: un hombre que ha tenido más nombres de los que nadie merece, un hombre que ha robado princesas a reyes agónicos, que incendió la ciudad de Trebon, que ha pasado la noche con Felurian y ha despertado vivo y cuerdo. El nombre del viento se adentra en la leyenda de Kvothe, un misterioso personaje convertido a temprana edad en leyenda y de quien el lector sólo conocerá su verdadera historia a través de su propia crónica, que contará en la primera parte de esta ambiciosa trilogía.
La novela, que durante años fue rechazada por varias editoriales, se publicó en el 2007 en Estados Unidos, y desde los comienzos empezó a tener un notable éxito, que propició su rápida difusión por países europeos como Francia, Italia o Alemania, donde ha tenido una excelente acogida. La crítica especializada ha calificado la obra como "el mejor debut de fantasía épica de los últimos años", algo que el escritor, que hasta hace unos meses no había salido de su país, vive con "cierta presión", pero también con la tranquilidad de saber que contar historias es una parte "muy importante" de su vida.
Una historia original, alejada de los estereotipos
Gran parte del éxito de El nombre del viento radica en su originalidad, ya que, aunque Rothfuss bebe de conocidos relatos de fantasía épica, el lector pronto se da cuenta de que no está ante la típica novela de literatura fantástica. Acción, humor, drama y amor se dan la mano en esta historia, narrada con una voz personal. Muchos de los lectores que recomiendan la novela afirman que el estilo les recuerda a nombres como Tolkien, George R.R. Martin o Ursula K. Le Guin, pero todos coinciden en destacar que nunca sintieron que les imitara.
"Trabajé duro para lograr que tanto el mundo como la historia fueran realistas, ya que siempre he creído que la buena fantasía necesita hacerse creíble y a la vez mantener los elementos del universo mágico", explica el autor. Otro de los grandes aciertos de Rothfuss es que ha evitado los clichés del género, tanto en la historia como en los personajes, y además, ha hecho el libro "como quería", desde la más absoluta libertad. Aunque esa libertad le haya alejado siete años de los lectores que hoy en día le agobian pidiendo una fecha oficial para la publicación de la segunda novela.
"Sí que siento la presión. Mi vida entera ha cambiado desde que el libro se publicó, y he tenido que adaptarme bastante. En cierta medida, la novela está rodeada de un ambiente de magia y emoción, el mismo que yo sentía cuando leía ciertos libros de pequeño; yo soñaba con que mis libros tuvieran esa misma magia", confiesa el escritor y profesor. Como lector, Rothfuss también se desmarca de los tópicos y deja bien claro que no entiende "de influencias literarias", pero que lee y siempre ha leído "muchísimo", y entre los autores que cinta se encuentran clásicos como Homero, Shakespeare y Cervantes. "La razón por la que sus historias han sobrevivido tantos siglos es porque siguen teniendo vigencia", explica sobre ellos.
Kvothe, un personaje complejo y lleno de vida
Después de años trabajando en este libro, Rothfuss se siente "muy unido" a Kvothe, el héroe de la historia, un joven complejo, inquieto y lleno de virtudes que desde muy pequeño se ve obligado a cuidar de sí mismo. "Con los años, Kvothe y yo nos hemos ido conociendo muy bien, y desde el principio tuve claro que todo el peso de la historia recaía en él; cuando empecé a narrar tomé unas decisiones concretas sobre cómo sería este personaje, pero después empezó a crecer, a evolucionar y pasó a ser un protagonista mucho más dinámico", desvela este hombre tranquilo que disfruta con el contacto con los lectores y que no deja de sorprenderse de lo diferentes que pueden llegar a ser unos de otros.
En un futuro, Rothfuss planea visitar España, quizás cuando se publique la segunda entrega de la trilogía, y tener un encuentro con todos ellos, tal y como ha hecho en Londres o Ámsterdam. Para entonces, puede que el escritor ya sea tan conocido aquí como en Alemania o Inglaterra. "Una persona me reconoció en la estación de tren de Manchester", cuenta, asombrado, al ser preguntado sobre si alguna vez soñó con tener este reconocimiento.
"Cuando tienes 14 años crees que ser escritor será algo parecido a ser una estrella del rock, que la gente te reconocerá en público, que te escribirán los fans...Luego creces y te das cuenta de que muchos autores no pueden publicar, y que los que lo consiguen tienen que mantenerse con un segundo trabajo; te das cuenta de que los autores no son famosos, o no de la manera que pensabas", explica. Sin embargo, "lo más divertido" es que desde que El nombre del viento se publicó en EEUU todas esas cosas que siempre imaginó le han pasado y le siguen pasando. Cada día llega una ingente cantidad de cartas de sus lectores, y como confiesa, la gente le reconoce por la calle.
Mientras trata de llevar lo mejor posible esa presión, Patrick Rothfuss desvela unos pequeños detalles sobre el segundo libro. Tan sólo unos apuntes, como si pensara en todos esos lectores españoles que ya han quedado atrapados por la historia y la leyenda de Kvothe. "La historia será un poco diferente; hay un gran salto entre la historia de un chico joven y la de un hombre joven. Kvothe crece en el segundo libro, así que, por decirlo así, es una historia más adulta, con más violencia y más sexo", sentencia.

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miércoles, 1 de julio de 2009

La vida desconocida de Viggo Mortensen


Todos sabemos que Viggo Mortensen es Aragorn, el héroe irresistible de El Señor de los Anillos, y también el último actor fetiche de David Cronenberg, que lleva la violencia tatuada en su pasado y en su cuerpo, y el fanático de San Lorenzo que exhibió la bandera azulgrana en la entrega de los Oscar, y también el casi argentino que aprendió a hablar en criollo durante su infancia en Chaco.

Pero hay un lado B de Viggo, el del renacentista que se autofinancia con su caché, que pinta, saca fotos, compone música, escribe y lleva adelante su propia editorial con la que, ¡atención!, acaba de publicar una antología de poesía argentina.

“Conocí los poemas de estos argentinos a través de Kevin Power, un tipo muy interesante y también muy loco, con quien yo había trabajado en varios proyectos de mi editorial, Perceval Press: un libro sobre el nuevo arte cubano, otros dos del artista Henry Eric, Strange Familiar, del islandés Georg Gudni y Signlanguage, un catálogo para una exposición mía de 2001”, cuenta Viggo por mail. Los libros de Perceval Press pueden conseguirse en Amazon.com.

La Antología de la nueva poesía argentina, la reciente obra de la editorial de Mortensen, reúne a 22 autores de la llamada poesía de los 90 –Gabriela Bejerman, Fabián Casas, Washington Cucurto, Martín Gambarotta, Fernanda Laguna, Damián Ríos, Laura Wittner, entre otros– en una hermosa encuadernación de tapa dura.

Pero para llegar a las manos generosas de Viggo tuvo que hacer un recorrido un poco accidentado.

Cuenta la historia que hace cuatro años, el agitador cultural y editor de Vox, Gustavo López, había preparado esta antología para publicarla en México. El proyectó se cayó y López se lo comentó a Kevin Power, quien además de ser la conexión en esta historia es un reconocido crítico de arte que trabajó como subdirector del Museo Reina Sofía de Madrid. Power le dijo que tenía un amigo que podría estar interesado en financiarlo.

Al tiempo, alguien llamó al teléfono de López en Bahía Blanca, se presentó como Viggo Mortensen y le propuso hacerse cargo de la edición del libro. López no sabía con quién había hablado, incluso le preguntó a qué se dedicaba, hasta que su hija escuchó el nombre y le dijo: “¡Papá es Aragorn, el de El Señor de los Anillos!”

“Hasta ahora mi vínculo con la poesía argentina era el de una persona que había leído algo de la vieja poesía, como Alfonsina Storni, y un poquito de la que llaman nueva –aclara Viggo–. Mi conexión con el trabajo de los poetas incluidos en esta antología seleccionada por Gustavo es relativamente reciente. Al único que he conocido personalmente es a Fabián Casas, un guapo muy sabio de Boedo que es un hincha aún más loco que yo de San Lorenzo. Obviamente me ha gustado mucho todo lo que leí y por eso se ha publicado con Perceval Press.”

Además de ser esta suerte de mecenas de proyectos literarios a punto de naufragar, Viggo tiene publicados once libros. La escritura, dice, cumple en él cierta función escapista y, a la vez, reparadora: “He escrito poesía y cuentos desde mi adolescencia y siempre lo sentí como una manera de viajar, que es algo que me gusta mucho, y de ver la vida desde múltiples puntos de vista. También puede ser una manera de escapar de momentos o situaciones difíciles que a lo mejor no tienen aparente alivio. Es una manera de entender y de aprender lo que me pasa”.

Algunos de sus poemas –escritos en castellano– evocan la geografía que marcó su vida entre los tres y los once años. Como “Chaco”, de 1995: “Me cago en la selva/ Como los monos/ Con sus dientes/ Perfectos y amarillos/ Sin tenerle miedo/ A ningún tigre.”

“Ése lo escribí pensando en mi infancia, en esa fuerza mental y física que tienen los niños: el atrevimiento, el coraje inocente, sin prejuicios, la conexión visceral con la naturaleza, con el medio ambiente que me rodeaba, que parecía abrazarme, amenazarme”, explica.

–¿Qué autores te interesan?

–Muchos, leo todo lo que puedo, me dejo llevar por la suerte, por lo que encuentro en el camino. A veces vuelvo a leer libros, cuentos o poemas que me han gustado. En este momento estoy leyendo tres libros: Seeds of terror, de Gretchen Peters, sobre el narcotráfico como fuente económica de Al Qaeda; una colección de ensayos sobre Medea en la literatura, la filosofía y el arte, y un “rompecabezas” llamado Sobre la certeza, de Ludwig Wittgenstein. También he vuelto a leer poemas de Octavio Paz, Billy Collins, Jaime Sabines, Charles Bukowski, Julio Cortázar, Mario Benedetti, John Ashbery, Artaud.

–¿Cómo conciliás tu costado célebre con tu veta poética? ¿Qué significa escribir poesía en relación con ese contexto?

–Me cuesta a veces porque lo del cine o más bien la promoción del trabajo de hacer cine y la interacción con periodistas y espectadores requieren mucho tiempo y energía. Pero sigo escribiendo cuando puedo, en aviones o de noche en los períodos de mucho trabajo de cine. A veces me llega un poema y no tengo la energía para escribirlo, y se va, desaparece, a lo mejor para siempre. Así es. De vez en cuando también escribo cosas sobre el trabajo de hacer y promover cine, sobre lo que me pasa en la vida, lo que siento de un momento a otro, lo que extraño, lo que me confunde. No siempre se trata de árboles o de enredos personales. Un poema de 1991 que habla un poco sobre el cine y mi vida es este que se llama “Montaje”: “Media-alma en tránsito/ el hombre que fuiste/ por una breve temporada/ ha sido podado/ removido/ a un bien acicalado cementerio/ que huele a palomitas.”

–¿Tenés otros proyectos en la Argentina?

–Desde hace un tiempo estamos trabajando en el norte argentino y en Paraguay, y de ahí pueden resultar tres libros: uno se basa en las fotos y los estudios del etnólogo Max Schmidt de hace unos cien años y de Branislava Susnik, de hace unos cincuenta años, en el Gran Chaco. Otro se basa en fotos hechas por diferentes poblaciones indígenas en el norte de la provincia de Salta y un tercer proyecto tiene que ver con el trabajo de John Palmer en relación con los wichís.

–¿Qué te interesa publicar a través de Perceval Press?

–Publico como leo: por todos lados, poco a poco, sin rumbo definido. Y aun así, no paramos de tener proyectos.

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lunes, 8 de junio de 2009

Del Toro:"El entronamiento de la razón por encima de la emoción es aterrador"

El cineasta mexicano Guillermo del Toro, cuya cabeza alberga un tesoro de fantasía infinita, se ha pasado a la literatura para escribir "Nocturna", una fábula de vampiros en el siglo XXI, en la que a ritmo trepidante reflexiona sobre el miedo, en un Nueva York invadido por una plaga de "no muertos".

"La gente hoy tiene mucho miedo a la imperfección, que es una cosa trágica, una tragedia total, porque hay que ser realista con lo que tenemos, con lo que vivimos; se quiere evitar el dolor, el trabajo y se sueña con la fama. Pero a mi me gusta la vida con verrugas y todo. No somos perfectos y el monstruo, el vampiro, es la imperfección encarnada, por eso se tiene tanto miedo al monstruo", explica Guillermo del Toro a Efe.

El realizador del "Hellboy", "El laberinto del Fauno" o "El espinazo del diablo" ha dejado díez días Nueva Zelanda, donde se ha instalado por tres años para realizar, según dice, su proyecto "más ambicioso", la adaptación cinematográfica de "El Hobbit", de Tolkien, para conceder en Londres algunas entrevistas y poder hablar de "Nocturna", editado en España y Latinoamérica por SUMA de Letras.

Un primer volumen de una trilogía escrita en colaboración con Chuck Hogan, un gran autor de best seller como "El príncipe de los ladrones".

"Ha sido fascinante escribir con Hogan -aclara-, hemos colaborado durante más de cuatro años en los tres volúmenes y me gustaría seguir escribiendo con él, aunque también quiero hace proyectos literarios en solitario, porque la literatura te da mucha más libertad que el cine", precisa.

Una libertad que se traduce para Guillermo del Toro (Jalisco, México, 1964) en poder escribir toda clase de escenas sin tener que dar explicaciones o "tener miedo a la clasificación por la censura, la taquilla o al espectador horrorizado que se sale de la sala".

Y es que en "Nocturna" el lector tiene que estar preparado para concebir todo lo aparentemente inexplicable y ver no a vampiros aristocráticos, seductores y elegantes con afilados colmillos y capa negra con forro de terciopelo rojo, y que luego se convierten en murciélagos, sino a seres poderosos, no muertos, que quieren regresar e invadir la tierra con "infectados" con mucha sed de sangre.

"A mi no me interesa el vampiro romántico, el que nace en la literatura de Occidente en 1819, ese vampiro dandi, del folclore popular, no me interesa. A mi me gusta el pobrediablesco, el vampiro como parásito aterrador, como un yonqui que tiene mono de sangre, me gusta el vampiro lumpen", recalca.

Y como amante de la biología, Del Toro realiza en el libro un minucioso tratado de anatomía y biología del vampiro.

"Desde niño -argumenta- me interesa ese tema y desde entonces tenía una noción ya del cáncer como de células del cuerpo que se ponen a construir órganos que no valen para nada y que terminan matando, y pensé que había un acto de rebeldía del cuerpo y de ahí la idea del vampiro. Nunca había podido contarlo esto bien y ahora lo he hecho con Hogan, porque quiero dar un ángulo nuevo a la mitología del vampiro".

Este objetivo de "redefinir los orígenes del vampiro" lo podrá completar el lector con los otros dos volúmenes que conforman la trilogía. El segundo está previsto que salga a finales de año, o en el 2010 y el tercero está aún en fábrica.

Con todo ello, Del Toro quiere que al final los tres libros se lleven a la pequeña pantalla y se conviertan en una serie de TV por cable. "Quiero que los personajes no estén cerrados y darán muchas vueltas, los héroes se convertirán en villanos y al revés", matiza

Pero por ahora "Nocturna" hará felices a todos aquellos que amen esa mente sin límites de Del Toro, para quien el "entronamiento de la razón por encima de la emoción es absolutamente aterrador".

"Cuando la gente dice que las cosas fantásticas son para jóvenes me río mucho o me da pena; porque hay gente que adora la política, que es como jugar a indios y a vaqueros con el destino de un país, están encantados y no les da vergüenza. Ahora la gente quiere reiventarse y eso si que es juvenil. Pero vamos a ver: ¿por qué hay que creer más en la geografía que en la magia? son todo líneas imaginarias, concluye con humor el creador.

"Nocturna" ha sido publicada esta pasada semana en todo el mundo, y en Estados Unidos ocupa los primeros lugares de mas vendidos..

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domingo, 7 de junio de 2009

Guillermo del Toro lleva su universo fantástico a la literatura



MADRID, ESPAÑA.-
El cineasta y productor tapatío Guillermo del Toro revisa el mito de los vampiros y lo adapta al siglo XXI en su primera novela, Nocturna, cuyo lanzamiento tiene lugar hoy en todo el mundo.

La Casa de América de Madrid (España) sirvió ayer de escenario para presentar la obra, la primera de una trilogía escrita a cuatro manos entre el director mexicano y el escritor Chuck Hogan, quien ha prestado su técnica narrativa y una ardua labor de documentación. Al acto celebrado en la capital española no pudo asistir el reconocido cineasta y amante del género de terror, quien actualmente filma en Nueva Zelanda El Hobbit, de J.R.R. Tolkien.

Guillermo del Toro quiso, sin embargo, estar presente a través de un vídeo en el que relata cómo cuando era pequeño se aficionó a adentrarse en el mundo mágico de los vampiros y lo que le "encantaba" leer una "buena historia horripilante".

Porque Nocturna (Suma de Letras) no es una historia de vampiros "guapos" y "románticos" al estilo de los creados por Stephenie Meyer. "Intento que todos los vampiros sean lo más amenazantes posible", afirmó en su mensaje el oscarizado Guillermo del Toro.

La obra arranca cuando un Boeing 777 aterriza en el aeropuerto JFK de Nueva York en un vuelo desde Berlín. De repente, todas sus luces se apagan y se corta el contacto con el exterior. Se abre una de las escotillas, pero en el interior del avión solo hay cuatro supervivientes de todo el pasaje que necesitan sangre humana para sobrevivir.

Ante el riesgo de que se trate de un ataque terrorista, las autoridades piden ayuda a dos científicos. Así, dos epidemiólogos de una agencia gubernamental, un prestamista con experiencia en esoterismo y un exterminador de ratas unen sus fuerzas para intentar comprender la mayor amenaza a la que se ha enfrentado el ser humano: un virus desconocido capaz de hacer mutar a los infectados y convertirlos en vampiros.

Nocturna está, según el propio Guillermo del Toro, inspirada en Bram Stoker y forma parte de la llamada Trilogía de la Oscuridad, cuyos otros dos títulos, Oscura y Eterna, saldrán a la luz en los próximos dos años.

Fuente: http://www.informador.com.mx/cultura/2009/108024/6/guillermo-del-toro-lleva-su-universo-fantastico-a-la-literatura.htm

lunes, 18 de mayo de 2009

Murió Mario Benedetti


Unos de los grandes de la Literatura de este lado del Gran Mar nos ha dejado para pasar a la inmortalidad.
Nacido el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros e inscripto bajo el larguísimo nombre de Mario Orlando Hamlet Ardí Brenno Benedetti -una costumbre de su ascendencia italiana-, escribió más de 80 obras entre poemas, novelas, cuentos, ensayos, obras de teatro, crónicas de humor y guiones de cine. El escritor uruguayo Mario Benedetti murió este domingo en Montevideo, a los 88 años. Aunque su estado de salud era delicado, el poeta permaneció en su domicilio hasta los últimos momentos.
No queríamos dejar de homenajear a este gran escritor y que mejor que con un fragmento de un escrito suyo:

Con los jóvenes

¿Qué les queda por probar a losjóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿Sólo graffiti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

(Fragmento)

Fuentes: http://www.milenio.com/node/216601
http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=146198&id=292399&dis=1&sec=7

lunes, 4 de mayo de 2009

Falleció el escritor J.G. Ballard (1930-2009)

El Domingo 19 de Abril pasado nos dejó para siempre uno de los escritores de ciencia ficción británicos más interesantes de los últimos tiempos. James Graham (J.G.) Ballard, convertido en vida en un escritor de culto, había sido reconocido masivamente a partir de la novela El imperio del sol, que fue llevada al cine por Steven Spielberg. Su literatura se centró en las problemáticas del siglo XX, con las catástrofes medioambientales y la evolución tecnológica como eje.


Víctima de un cáncer de próstata, murió el escritor de ciencia ficción James Graham Ballard, conocido por muchos como J.G Ballard. Vivió desde 1960 en el oeste de Londres, y su nombre se hizo conocido por el público no especializado gracias a la adaptación cinematográfica de su novela El imperio del sol por parte del genial Steven Spielberg, que fue nominada a seis premios Oscar. La novela describe vívidamente la infancia de Ballard, quien fue expatriado de China con sus padres y más tarde detenido en una prisión luego de la invasión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Su agente, Margaret Hanbury, lo describió como un "gigante en la escena literaria mundial”.
Ballard escribió en sus memorias que sus experiencias de niño, muchas veces violentas, fueron las responsables del rumbo que tomó su trabajo de adulto. “De muchas maneras, toda mi obra de ficción es una disección de las una profundas patologías que presencié en Shangai y más tarde en el mundo de la posguerra. Recuerdo la brutalidad gratuita y las golpizas que ocurrían a mi alrededor.” Quizás por eso muchos de sus relatos describían distopías de forma bastante cruda. Una distopía es lo contrario a una utopía, en la que la realidad es lo opuesto de una sociedad ideal. En la obra de Ballard a menudo se describen sociedades opresivas, totalitarias o indeseables. Sus primeros escritos datan de 1956, y fueron lo suficientemente buenos como para que, en menos de diez años, se convirtiese en uno de los autores de referencia de la llamada nueva ola de la ciencia ficción inglesa. En sus novelas desarrolla muchas de las problemáticas que hoy nos preocupan, como las catástrofes climáticas o el efecto que tiene en el hombre la revolución tecnológica.
Su carrera abarca más de 50 años, y gracias al contenido de sus novelas Ballard ganó el estatus de escritor de culto. La primera de ellas fue El mundo sumergido (1962), en las que el autor imagina las consecuencias que tiene para el planeta un calentamiento global que provoca el derretimiento de los casquetes polares. El medioambiente estuvo presente en sus obras siguientes, como El viento de ninguna parte (1962), La sequía (1965) y El mundo de cristal (1966). Quienes no leen habitualmente ciencia ficción quizás se hayan enterado por primera vez de la existencia de Ballard gracias al debate que suscitó la adaptación cinematográfica de su novela Crash (1973), realizada por David Cronenberg en 1996. Crash es una especulación sobre la relación existente entre el deseo sexual y los accidentes de coches, tan perturbadora y explícita que estuvo a punto de no poder ser estrenada en Inglaterra. Luego de Crash publicó La isla de cemento (1974), Rascacielos (1975), Compañía de sueños ilimitada (1979) y Hola América (1981).

Ballard había hecho pública su enfermedad en su autobiografía Milagros de vida -aparecida el año pasado- en la que afirmaba no esperar una curación. Viudo desde 1963, cuando su esposa Mary falleció durante unas vacaciones en Alicante, se ocupó de sus tres hijos. Desde hace cuarenta años mantenía una relación de pareja con Claire Walsh, quien lo ha acompañado hasta la muerte. El mundo y su realidad han perdido a uno de sus más interesantes intérpretes.

En un mundo completamente sano, la locura es la única forma de libertad”. J.G. Ballard (1930-2009). Un minuto de silencio, por favor.

Fuente: www.neoteo.com