"Y como en respuesta se elevó en la lejanía otra nota. Cuernos, cuernos, cuernos. Los ecos resonaban débiles en los flancos sombríos del Mindolluin. Grandes cuernos del Norte, soplados con una fuerza salvaje. Al fin Rohan había llegado"
El retorno del Rey

lunes, 21 de enero de 2008

El último anillo, de Kiril Yeskov


Título: El último anillo
Título original:
Poslednii koltsenosets
Autor:
Kiril Yeskov
Traductor:
Fernando Otero Macías
Editorial: Bibliópolis
Colección:
Bibliópolis Fantástica n° 21
448 páginas

Desde la Santa Madre Rusia, nos llega otro escritor de epopeyas, en la senda de los decimonónicos rusos y los escritores soviéticos de Ciencia Ficción.

Este émulo de Indiana Jones —según narra la solapa, es un biólogo especializado en paleontología, narrador de historias alrededor del fuego en los campamentos de sus expediciones por el norte y centro de Asia—, cuenta una historia que me resultó muy divertida de leer además de atrapante como la de El Señor de los Anillos, y por momentos densa como novela del siglo XIX.

Kiril Yeskov recoge la narración de las aventuras de un veterano sargento orco (Tserleg) luego de la caída del Señor Oscuro. Sí, efectivamente, así nos enteramos del otro lado de la Historia de la Guerra del Anillo. Es otra historia porque "si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia" (Lito Nebbia).

Astutamente, al ser otro el narrador, todos es parecido pero distinto: lugares, nombres. Así, el Reino de Gondor pasa a ser el Reino de Prietor. Y, como Tolkien, al que evidentemente estudió atentamente, lo hizo jugando con las palabras. Gond, en Sindarin (uno de las lenguas élficas de Tolkien), es la raíz de la palabra Piedra que remite a la raíz Piet. Sus habitantes pasan así a ser "los prietorianos", ¿cómo no recordar a los guardianes del emperador romano? Incluso a veces Gondor se asoció a la Antigua Roma, con relación a La Comarca como la Inglaterra medieval.

Siguiendo la línea de ESDLA, al comienzo hay páginas enteras dedicadas a la civilización Orca y Troll, incluyendo detallados análisis del contexto histórico, geográfico, social, natural. Es aquí donde se descubre el trasfondo científico del autor (el análisis de la desertificación y sus causas, es asombroso para alguien que solo leyó Duna, de Frank Herbert). Pero también es lógico, siendo un orco el relator, porque los orcos son científicos. Y esta desertificación es una de las múltiples causas de la Guerra. Aunque El Conflicto, es la lucha por abandonar el Medioevo y sus creencias primitivas en magia y supersticiones, representada por los Elfos, Magos y la Vieja Gondor (Roma, Bizancio) residentes en el Norte y Oeste, contra el avance de una civilización dedicada al Progreso de la Ciencia y la Razón, (Orcos y Trolls) ubicada al Sur y Este (Damasco/árabes y el Islam medieval).

También las relaciones que se forman son un espejo deformante de las que aparecen en ESDLA, pero ahondar en esto es ahondar en la historia.

Es un libro de casi 500 páginas en el que se extrañan los prolijos mapas de Tolkien, pero ya dijimos que es otra historia y que como tal se narra diferente. No es el típico "cuento de hadas" occidental, sino que podría casi decir que es una de esas novelas llamadas "technothrillers". Comienza así, y uno piensa en Tom Clancy, pero a medida que avanza se va convirtiendo más y más en una historia de espías como las de Graham Greene, donde los espías de ambos bandos se conocen y respetan. Todo ello, matizado con un humor "inglés", raro en la habitual literatura rusa difundida por aquí, pero no tan raro en última instancia: después de todo, el superespía James Bond es inglés.

Como un detalle, en Rusia existe un fuerte movimiento "tolkiendili" aunque generalmente se identifican con las figuras oscuras de la saga y no tanto con los elfos y hobbits.

Al terminar de leerlo, junto con la sonrisa y el eco de las carcajadas, al mirar el mundo en que vivimos me queda la duda sobre cual bando ganó realmente…

Y me quedo también con estas palabras de Juan Rulfo, otro mentiroso:

"Todo escritor que crea es un mentiroso; la literatura es mentira, pero de esa mentira sale una recreación de la realidad; recrear la realidad es, pues, uno de los principios fundamentales de la creación". Y más adelante nos cuenta que "A mí me han criticado mucho mis paisanos porque cuento mentiras, porque no hago historia o porque todo lo que platico o escribo -dicen- nunca ha sucedido; y así es. Para mí lo primordial es la imaginación. Dentro de estos tres puntos de apoyo de que hablábamos antes está la imaginación circulando; la imaginación es infinita, no tiene límites, y hay que romper donde se cierra el círculo; hay una puerta, puede haber una puerta de escape, y por esa puerta hay que desembocar, hay que irse. Así aparece otra cosa que se llama intuición; la intuición lo lleva a uno a adivinar algo que no ha sucedido, pero que está sucediendo en la escritura".

Namarië!
Alejandro "Sundal" Ferreira, el bardo noldo, para Axxón y Garrafex News.


Fuente:http://axxon.com.ar

1 comentario:

· · ·LÍMITE SUR· · · dijo...

hola! muy bueno el artículo! anque el comentario venga tarde!
Alejandro o alguien tiene idea de cómo conseguir este libro? Hace años que me interesa. podría ser en castellano o en inglés. aunque sea una fotocopia o comprarlo por internet en una página extranjera... cualquier cosa!

Gracias!
Mónica.

Nai hiruvalyë Valimar!